Rafael Villegas. Dir. Comercial ISECO Sistemas

Según su definición, la tecnología es la aplicación de la ciencia a la resolución de problemas concretos.


Llevamos muchos siglos de evolución, y la tecnología ha sido piedra angular a lo largo de la historia sobre la que ir asentando las diferentes etapas.
Cambios como la máquina de vapor o la electricidad han marcado la evolución de la sociedad.

Pero nada de lo vivido anteriormente puede compararse con la situación actual. Basta con echar un vistazo a lo que han tardado diferentes tecnologías en alcanzar el significativo número de 50 millones de usuarios para comprobar lo rápido que en la actualidad se incorpora cualquier tecnología.

Aerolíneas: 68 años
Automóvil: 62 años
Teléfono convencional: Entre 50 y 75 años
Electricidad: 46 años
Televisión: 22 años.
Computadora: 14 años
Móvil: 12 años
Internet: 7 años
Ipod: 4 años
YouTube: 4 años
Facebook: 3 años
Twitter: 2 años.

Por no hablar de casos más recientes como Angry Birds: 35 días!!! o PoKémon Go: 19 días!!!.
Al mismo tiempo que la tecnología llega más rápido y a un número mayor de personas evoluciona constantemente. Lo que hace unos años era puntero, hoy quizá ha desaparecido.



Los que ya tenemos cierta edad hemos conocido empresas que eran líderes en su sector y que hoy en día no existen, bien porque no han sabido adaptarse al cambio, bien porque nuevas tecnologías les han barrido. Quien tenga niños de entre 10 y 15 años puede preguntarles si saben lo que es un videoclub, o si han tenido un teléfono Nokia (cualquier persona de entre 30 y 50 ha tenido uno seguro).

«La tecnología está en constante movimiento y hace que debamos incorporarla rápidamente y seguir su evolución, o quizá nos pase por encima.»

Hoy en todo sucede muy deprisa. La tecnología actual permite que tengamos al alcance de la mano toda la información que necesitamos. Se genera contenido constantemente. No hay más que pararse a pensar en lo que ha sucedido desde que han empezado a leer este artículo (espero que hayan llegado hasta aquí, por cierto). En el último minuto:

Y lo más impactante es que algunas de estas aplicaciones no existían hace apenas uno o dos años.


Lo curioso es que toda esta tecnología ha llegado principalmente al mundo doméstico, personal y de ocio. Las empresas van por detrás en muchos casos de la evolución tecnológica.

Llevamos móviles de última generación de 1.000 € en el bolsillo y tenemos un pc con Windows XP en la empresa que tiene 7 años. Es un mal endémico en España.


Pero la tecnología llega a todas partes. Ya hay sectores críticos que están adaptando las nuevas tecnologías para mejorar la vida de las personas. Creo que esta línea es la que hay que potenciar. Cualquier mejora tecnológica es positiva si contribuye a facilitar la vida a personas
con dificultades. Sobre todo, en entornos sanitarios. Por ejemplo, recientemente una conocida marca ha lanzado una aplicación que permite a enfermos de ELA comunicarse a través del movimiento de los ojos. Y como este, miles de ejemplos.


Confío en que la crisis no impida que gente con grandes ideas no pueda llevarlas al mercado por no poder investigar y desarrollar esas ideas.